Panamá ingresa a la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

·         Técnicas del sombrero pintao son reconocidas a nivel mundial

·         MICI presentó la candidatura producto de un trabajo arduo con los artesanos

 

MICI 7-12-2017.  Panamá ingresó por primera vez a la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) al recibir fallo favorable a la nominación de los “procesos vegetales y técnicas artesanales para el tejido de las crinejas, talcos y pintas del sombrero pintao” presentada por el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI). 

El fallo fue emitido durante la 12ava sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial que se realiza del 3-9 de diciembre en la ciudad de Jeju, República de Corea, y fue producto del trabajo del Proyecto de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de Panamá del MICI que preparó y presentó el expediente ante la UNESCO logrando que fuese aceptada en primera instancia la candidatura. 

El ministro de Comercio e Industrias, Agusto Arosemena, expresó su complacencia por este reconocimiento mundial para nuestra primera inscripción sobre las técnicas artesanales del sombrero pintao, por tener un gran significado para los panameños y representar un gran compromiso de Estado y de Nación. “Felicito en primera instancia a los artesanos del país que trabajan en la elaboración de esta prenda que forma parte de nuestra identidad. Todos los panameños debemos apoyar a estos artesanos y el Estado continuará asegurando la materia prima y las condiciones para el desarrollo sostenible de estas comunidades”. 

El titular del MICI añadió que durante esta administración Panamá entregó los dos informes periódicos que tenía pendiente y enviamos las dos primeras candidaturas (las técnicas artesanales del sombrero pintao y la cultura congo). Además, se alcanzó el mayor promedio en el registro del inventario del PCI (Patrimonio Cultural Inmaterial). De los más de cuatro mil fichados en la base de datos, 2,600 se ficharon este año 2017 por personal contratado en las comunidades. 

Arosemena delantó además, que ya se está trabajando en otras candidaturas, una de ellas es sobre el significado y diseño de la mola tradicional, y con el apoyo y compromiso de las comunidades, el Proyecto Salvaguardia podrá continuar con las diversas candidaturas que esta nación se merece. 

Por su parte, desde la en la ciudad de Jeju, República de Corea la coordinadora del Proyecto de Salvaguardia del MICI, Emma Gómez, expresó: Nos sentimos orgullosos como panameños, de contar con hombres y mujeres valiosos y creativos de las técnicas artesanales asociadas al sombrero pintao. El trabajo de salvaguardia de recorrer con ellos los campos y los centros urbanos para hacer el inventario o documentar sus conocimientos nos obliga a ser humildes, a mirar con respeto y admiración a los maestros de familias enteras que han cuidado un legado valioso por tantas generaciones”. 

Resaltó que la inscripción es un reconocimiento mundial que tiene el poder de impactar positivamente a nivel general el trabajo de salvaguardia actual con todas las etnias y en los distintos ámbitos del PCI (ICH). Sin duda un gran estímulo para los artesanos y miembros de la comunidad que han trabajado por esta candidatura. Hemos trabajado muy fuerte y con gran inversión en el levantamiento de inventarios de diversos ejemplos de PCI con las comunidades.   

Gómez considera que es importante para que los artesanos sean reconocidos como modelos a nivel local e internacional por su creatividad, sus valores de solidaridad, organización, transmisión del conocimiento, compromiso con el medio ambiente y con el desarrollo sostenible.  

En el caso del Estado, esta inscripción refuerza los compromisos de Estado con esta expresión del PCI y con todas en general.  La difusión de este conocimiento, producto del mestizaje y de la herencia indígena, muestra procesos ancestrales del cuidado de plantas, con creativos diseños que dialogan con el pasado y el presente y con todas las expresiones del patrimonio cultural inmaterial nacional e internacional.  

Esto le daría un gran impulso a los objetivos de los planes de salvaguardia y mucha visibilidad al trabajo de los artesanos del sombrero pintao, y al de todas las manifestaciones culturales de un país tan diverso como el nuestro.  Sería un reconocimiento al valor que representan los tenedores del conocimiento y promovería el interés por las nuevas generaciones de panameños por salvaguardar sus expresiones y por nominarlas en otras listas de UNESCO.   

Sobre la técnica del sombrero pintao

Las técnicas de elaboración del sombrero pintao han pasado de generación en generación. Las referencias datan de los siglos XVIII y XIX asociados a la elaboración artesanal de los indígenas de la región de Toabré.  

En Panamá se conoce principalmente la región de la provincia de Coclé, por la habilidad de sus artesanos en estos tejidos de plantas que dan como resultado una práctica artesanal asociada a una prenda considerada parte de nuestra identidad criolla o mestiza. 

Los tejidos del sombrero pintao son totalmente artesanales, sin químicos ni fibras sintéticas; la materia prima se obtiene en la misma flora del área. Se emplean cinco plantas para su elaboración (bellota, junco, chonta, pita y chisná) y lodo de ciénega. La combinación de tejidos le ha dado los nombres de sombrero de talco o sombrero pintao, como se conoce por las trenzas blancas de bellota, intercaladas con los tejidos de junco y chonta teñidos de negro. La tradición oral nos dice que los talcos forman diseños inspirados en animales y bejucos de plantas.  

Las técnicas artesanales del Sombrero Pintao son valoradas como parte de las destrezas de una región que ha trascendido a todo el país para darnos sentido de pertenencia.  Se ha transmitido de generación a generación y se ha hermanado con otras expresiones del patrimonio inmaterial que le son cercanas.  Es muestra del mestizaje y la apertura a la diversidad cultural que reconoce la herencia indígena y el elemento criollo o mestizo en su proceso de la convivencia de los diversos grupos sociales y culturales. El producto final, el sombrero pintao, es prenda principal tanto en la indumentaria tradicional de danzas y fiestas, como en los actos oficiales, patrióticos nacionales o internacionales donde se busque mostrar una de las prendas que expresan la identidad panameña.